viernes, 21 de agosto de 2009









PANAMÁ· Alquiler de niños detrás de la mendicidad infantil
Derna Camero 14 MAY 2008 PANAMÁ (PANACTUAL)¿Me puede regalar algo para comer?... Quizás pueda resultar fácil evadir esta pregunta si la misma la hace un joven o tal vez una persona adulta, pero resulta mucho más difícil pasar indiferente si la frase sale de los labios de un niño pequeño, solo, quizás sucio, descalzo y, en sus manos, con un vasito. En otros casos, vendiendo chucherías en medio de la calle, formando parte de la mendicidad infantil y en algunos casos, luego de ser alquilados por sus padres a un familiar o vecino.Preguntas curiosas tales como: ¿Dónde están los padres de esos niños?, ¿Quién se queda con ese dinero?, se cruzan por las mentes de quienes los ven en la misma esquina, todos los días repitiendo desde tempranas horas de la mañana la misma frase: “¿Me puede regalar algo para comer?” o “tía coopere conmigo y cómpreme algo”.Tal es el caso de “Toto”, un menor de 9 años de edad, pequeño de estatura y de contextura delgada, residente de Cerro Cocobolo e hijo de un hogar desintegrado, pues su padre no vive con él y según comentó, tampoco ayuda económicamente a su madre.A la salida de clases, después de las 12:00 mediodía, Toto deja atrás su etapa de niño y estudiante, junto a su mochila y a la tarea del día siguiente… que con un poco de suerte logra hacer la mitad, antes que la maestra se la pida. Al caer las 2:00 de la tarde, Toto tiene empacadas varias docenas de legumbres o frutas en pequeñas bolsas plásticas, que junto a un vecino vende en uno de los semáforos de Calle 50. “Sin embargo usted puede ver a su madre jugando barajas en su casa o pintándose las uñas…ella acepta que el vecino se lleve a su hijo a trabajar toda la tarde, para que el niño mueva las ventas a punta de lástima…todo a cambio de B/.10.00”, comentó una vecina de “Toto” que prefirió reservar su nombre.Pero el caso de “Toto” es tan solo un ejemplo, pues no es tan difícil encontrar niños pidiendo dinero o vendiendo pequeños artículos en la calle, sobre todo entre los últimos meses del año y el período de vacaciones de las escuelas oficiales, reconoció Roderick Chavarri, director Nacional de Adopciones y Niñez del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).Promotores de Casa Esperanza durante sus recorridos, contactaron un total de 1,344 niños, niñas y adolescentes trabajadores en las provincias de Panamá, Colón, Coclé y Chiriquí, entre los basureros, mercados y calles. Mientras que en las actividades agrícolas, 848 niños, niñas y adolescentes recolectando café y cortando caña de azúcar, en Coclé, Boquete, Renacimiento y Volcán.De acuerdo con el lic. Chavarri, el MIDES mantiene rondas en las principales calles del país con el fin detectar a menores de edad en estas condiciones, pero lo más curiosos es que cuando se llaman a los padres de los niños, se encuentran con casos reincidentes e incluso se han presentado acudientes en estado de ebriedad, que reconocen estar enterados de las faenas de sus hijos.La autoridad le reveló a Panactual.com, que es del conocimiento no sólo del MIDES, sino también del Ministerio Público e instancias judiciales, que en Panamá personas adultas se toman la tarea de distribuir a niños y niñas en calles de forma estratégica con el fin de pedir dinero o vender pequeños artículos.¿Alquilarías a tu hijo por dinero?La autoridad del Ministerio de la Juventud, reveló que la entidad se ha encontrado con casos de niños que son “alquilados” por sus padres a personas adultas que se dedican a colocar niños en las calles para pedir dinero o vender pequeños artículos.Añadió, que a medianos del 2001 se montó un operativo donde se logró la captura de 20 personas adultas que se dedicaban a ganar dinero a través de niños y niñas. Sin embargo, no recibieron más castigo que 72 horas de detención preventiva.El caso fue atendido por la Fiscalía Tercera Especializada en Asuntos de La Familia y el Menor, posteriormente paso al Juzgado Décimo Primero del Circuito Penal, en el distrito de Panamá, donde reposó por largo tiempo hasta en espera de llamamiento a audiencia ordinaria.De acuerdo con Chavarri, el operativo sirvió, pues los índices de menores en las calles bajaron considerablemente en aquel entonces y así se mantuvo por los siete meses siguientes.“Como abogado y juez que fui, soy de la opinión que hace falta que las personas que son reincidentes en la explotación de niños o que incumplen sus deberes de guardar y criar a sus hijos, sean sancionados ejemplarmente porque están destruyendo potencialmente la vida de un ser humano”, reclamó la autoridad.¿Qué se está haciendo?Chavarri indicó que se ha encontrado con hogares donde la extrema pobreza empuja a sus miembros hacia la mendicidad y a recurrir a la lástima que pueden despertar los niños en la calle, por lo que el actual Gobierno incluyó dentro de las reformas fiscales, programas de protección social destinada a las regiones más necesitadas del país. Dichos programas facilitan orientaciones, asistencia social e inclusos bonos a familias en condiciones de extrema pobreza.Y la pregunta que queda en el aire, ¿mientras tanto que pasa con esos niños, víctimas de la mendicidad infantil? . Pero quizás lo más triste, es que ellos aceptan la situación e incluso la justifican como un medio para sobrevivir, sin importarles crecer saltándose una de las etapas más bonitas del ser humano: la niñez. http://www.panactual.com/noticias_detalles.asp?noti_code=49615

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