viernes, 21 de agosto de 2009


La infancia en Iraq: drogas, prostitución y mendicidad
La ocupación hunde en la marginalidad a miles de niños y niñas en el país


IRIN*
IRIN (http://www.irinnews.org/), 11 y 12 de febrero, 2007IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 15 de febrero, 2007 - Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Beatriz Morales Bastos y Paloma Valverde
"Según NCCI, el deterioro de la situación económica en Iraq es la razón fundamental para el incremento del número de niños en las calles desde el inicio de la ocupación en 2003. El factor principal es el aumento en el número de viudas en el país. '[...] Además, con el aumento del número de viudas y huérfanos, y la terrible situación de seguridad, las necesidades de las familias han aumentado, al igual que el número de niños en las calles', señala Cedric Turlan."
Los niños y niñas de Iraq son las primeras víctimas de la ocupación, tanto en el aspecto material como en el sicológico. Un 'marine' esposa a menores durante un operativo militar en la provincia de al-Anbar en 2006
La violencia en Iraq está desgarrando a las familias y destruyendo la economía del país [1], dos factores fundamentales que, según afirman especialistas en la infancia, están haciendo surgir una gran cantidad de niños de la calle marginales.
Una vez en la calle, los niños pueden caer fácilmente presa de bandas implicadas en drogas, violencia y prostitución. "[...] Los niños son las primeras víctimas de la violencia y, desde el punto de vista psicológico, son particularmente vulnerables. Así, para un adulto que quiera hacerlo es fácil manipular y utilizar a un niño. Por ejemplo, a finales de 2005 ya se produjo el caso de un niño al que se utilizó como suicida", afirma Cedric Turlan, encargado de información de la ONG Coordination Committee on Iraq (NCCI).
Mendicidad

Ahmed Safar, de siete años, se ha visto obligado a mendigar por las calles de Bagdad para comer. Safar, un huérfano que tiene dos hermanos y una hermana, merodea todos los días por los semáforos, pidiendo dinero a todos los conductores que paran. "[...] Tío, tío, dame dinero para comer" es su forma de pedir. "[...] A veces me dan algo; otras veces, cuando insisto, me pegan. Las mujeres nunca ayudan y dejan siempre cerradas las ventanas de los coches, la gente mayor es la mejor", dice Ahmed. "[...] No tengo otra alternativa. Mis hermanos y yo trabajamos en la calle, pidiendo en sitios distintos. Yo soy el pequeño, pero normalmente el que más dinero saca. Mi hermana siempre viene conmigo y juntos sacamos suficiente para comer todos los días", añade.
Ahmed afirma que prefiere pedir antes que robar y que empezó a mendigar antes de que sus padres murieran porque eran una familia pobre. Dice que su madre murió en Faluya en agosto de 2004. Estaba visitando a unos familiares cuando las fuerzas de coalición [tropas de ocupación], dirigidas por EEUU bombardearon la casa. Su padre enfermó y no podía trabajar, así que mandó a sus hijos a pedir. Si no regresaban a casa con suficiente dinero los pegaba, declara Ahmed. Su padre murió por una insuficiencia hepática en abril de 2005. "[...] Ahora están muertos, pero mis hermanos nos tratan bien. Estamos contentos aunque dormimos al raso, sólo con dos mantas, en un jardín. Espero que algún día pueda ayudar a todos los niños mendigos en Iraq", dice Ahmed, sonriendo de oreja a oreja antes de salir corriendo detrás de un lujoso vehículo.
Ahmed es uno de los miles de niños sin hogar de todo Iraq que sobreviven mendigando, robando o escarbando en las basuras para conseguir comida. Hace sólo cuatro años, la mayoría de esos niños vivía en una casa con su familia.
"[...] Todos los días cuando voy a trabajar o voy a recoger a mis hijos al colegio, un niños se acerca al coche para pedir dinero. Es muy difícil ignorarles porque ahora hay muchos niños en las calles mendigando comida y ayuda material", afirma Ali Mussawi, de KCA. "[...] Hablan y profieren juramentos como adultos, mencionan a Dios en todas sus frases. A veces, cuando el hambre aprieta, puedes ver a un niño sin miedo a robar para comer", añade Mussawi








PANAMÁ· Alquiler de niños detrás de la mendicidad infantil
Derna Camero 14 MAY 2008 PANAMÁ (PANACTUAL)¿Me puede regalar algo para comer?... Quizás pueda resultar fácil evadir esta pregunta si la misma la hace un joven o tal vez una persona adulta, pero resulta mucho más difícil pasar indiferente si la frase sale de los labios de un niño pequeño, solo, quizás sucio, descalzo y, en sus manos, con un vasito. En otros casos, vendiendo chucherías en medio de la calle, formando parte de la mendicidad infantil y en algunos casos, luego de ser alquilados por sus padres a un familiar o vecino.Preguntas curiosas tales como: ¿Dónde están los padres de esos niños?, ¿Quién se queda con ese dinero?, se cruzan por las mentes de quienes los ven en la misma esquina, todos los días repitiendo desde tempranas horas de la mañana la misma frase: “¿Me puede regalar algo para comer?” o “tía coopere conmigo y cómpreme algo”.Tal es el caso de “Toto”, un menor de 9 años de edad, pequeño de estatura y de contextura delgada, residente de Cerro Cocobolo e hijo de un hogar desintegrado, pues su padre no vive con él y según comentó, tampoco ayuda económicamente a su madre.A la salida de clases, después de las 12:00 mediodía, Toto deja atrás su etapa de niño y estudiante, junto a su mochila y a la tarea del día siguiente… que con un poco de suerte logra hacer la mitad, antes que la maestra se la pida. Al caer las 2:00 de la tarde, Toto tiene empacadas varias docenas de legumbres o frutas en pequeñas bolsas plásticas, que junto a un vecino vende en uno de los semáforos de Calle 50. “Sin embargo usted puede ver a su madre jugando barajas en su casa o pintándose las uñas…ella acepta que el vecino se lleve a su hijo a trabajar toda la tarde, para que el niño mueva las ventas a punta de lástima…todo a cambio de B/.10.00”, comentó una vecina de “Toto” que prefirió reservar su nombre.Pero el caso de “Toto” es tan solo un ejemplo, pues no es tan difícil encontrar niños pidiendo dinero o vendiendo pequeños artículos en la calle, sobre todo entre los últimos meses del año y el período de vacaciones de las escuelas oficiales, reconoció Roderick Chavarri, director Nacional de Adopciones y Niñez del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).Promotores de Casa Esperanza durante sus recorridos, contactaron un total de 1,344 niños, niñas y adolescentes trabajadores en las provincias de Panamá, Colón, Coclé y Chiriquí, entre los basureros, mercados y calles. Mientras que en las actividades agrícolas, 848 niños, niñas y adolescentes recolectando café y cortando caña de azúcar, en Coclé, Boquete, Renacimiento y Volcán.De acuerdo con el lic. Chavarri, el MIDES mantiene rondas en las principales calles del país con el fin detectar a menores de edad en estas condiciones, pero lo más curiosos es que cuando se llaman a los padres de los niños, se encuentran con casos reincidentes e incluso se han presentado acudientes en estado de ebriedad, que reconocen estar enterados de las faenas de sus hijos.La autoridad le reveló a Panactual.com, que es del conocimiento no sólo del MIDES, sino también del Ministerio Público e instancias judiciales, que en Panamá personas adultas se toman la tarea de distribuir a niños y niñas en calles de forma estratégica con el fin de pedir dinero o vender pequeños artículos.¿Alquilarías a tu hijo por dinero?La autoridad del Ministerio de la Juventud, reveló que la entidad se ha encontrado con casos de niños que son “alquilados” por sus padres a personas adultas que se dedican a colocar niños en las calles para pedir dinero o vender pequeños artículos.Añadió, que a medianos del 2001 se montó un operativo donde se logró la captura de 20 personas adultas que se dedicaban a ganar dinero a través de niños y niñas. Sin embargo, no recibieron más castigo que 72 horas de detención preventiva.El caso fue atendido por la Fiscalía Tercera Especializada en Asuntos de La Familia y el Menor, posteriormente paso al Juzgado Décimo Primero del Circuito Penal, en el distrito de Panamá, donde reposó por largo tiempo hasta en espera de llamamiento a audiencia ordinaria.De acuerdo con Chavarri, el operativo sirvió, pues los índices de menores en las calles bajaron considerablemente en aquel entonces y así se mantuvo por los siete meses siguientes.“Como abogado y juez que fui, soy de la opinión que hace falta que las personas que son reincidentes en la explotación de niños o que incumplen sus deberes de guardar y criar a sus hijos, sean sancionados ejemplarmente porque están destruyendo potencialmente la vida de un ser humano”, reclamó la autoridad.¿Qué se está haciendo?Chavarri indicó que se ha encontrado con hogares donde la extrema pobreza empuja a sus miembros hacia la mendicidad y a recurrir a la lástima que pueden despertar los niños en la calle, por lo que el actual Gobierno incluyó dentro de las reformas fiscales, programas de protección social destinada a las regiones más necesitadas del país. Dichos programas facilitan orientaciones, asistencia social e inclusos bonos a familias en condiciones de extrema pobreza.Y la pregunta que queda en el aire, ¿mientras tanto que pasa con esos niños, víctimas de la mendicidad infantil? . Pero quizás lo más triste, es que ellos aceptan la situación e incluso la justifican como un medio para sobrevivir, sin importarles crecer saltándose una de las etapas más bonitas del ser humano: la niñez. http://www.panactual.com/noticias_detalles.asp?noti_code=49615
MENDICIDAD INFANTIL
LA MENDICIDAD INFANTIL



Cuando estamos esperando nuestro carro en el paradero, cuando estamos en el carro que ha de llevarnos a nuestro destino, cuando cruzamos un puente peatonal, cuando estamos en el parque, cuando salimos a comprar, cuando salimos de cualquier establecimiento comercial, está esperándonos, esperando al peatón que se compadecerá de él y después de decir algunas “mentirillas blancas”, como se lo dijo su progenitor (ora) para “que pueda comer”, nos pedirá insistentemente que le “regalemos unas monedas”, luego de conseguir su inocente objetivo la persona que lo “entrenó” también estará cumpliendo su “objetivo”, le quitará el dinero que le hemos dado y lo gastará en drogas, en alcohol o entras cosas en la que nosotros los adultos somos expertos, y si sobra le comprará al ingenuo niño una galletita con una gaseo y es que claro no puede darle más por que si los peatones lo ven bien alimentado posiblemente ya no le quieran dar más “moneditas”.Así es, vivimos rodeados de niños que se dedican a la mendicidad, niños que a las 8 de la mañana en lugar de encontrarse en su centro educativo o tomando su desayuno en casa, se encuentran “trabajando” supliendo muchas veces el trabajo que debería realizar ese padre o madre irresponsable que lo trajo al mundo, esa madre que sin escrúpulo alguno expone a sus hijos a merced de delincuentes y pervertidos sexuales (que últimamente sobran en nuestro país) no es posible que la raza humana se haya degenerado tanto al extremo de esperar que sea el Estado quien de leyes para proteger a nuestros hijos de nosotros mismos, cuando deberíamos nosotras las madres cuidar y proteger a nuestros hijos con la vida misma.
La ministra de la Mujer ha tenido través del programa Construyendo Perú buscará ofrecer un trabajo al padre o a la madre de aquel niño que sea rescatado ejerciendo un trabajo en la calle, pero eso no es todo, el colmo es que estos supuestos padres deberá firmar un contrato en el que se comprometen a no mandar a los hijos a trabajar, ¿qué? Estamos diciendo “si tratas bien a tus hijos y respetas SUS DERECHOS te damos trabajo”? es el colmo NOSOTROS COMO PADRES LE DEBEMOS CUIDADO A NUESTROS HIJOS, Y NO SOLO A NUESTROS HIJOS, TAMBIEN A CUALQUIER NIÑO, “Los niños son el futuro del país” pisoteamos esa frace una y mil veces cuando vemos que una niño está siendo maltratado por sus padres y no sólo fisica sino psicológicamente y nosotros no hacemos nada, con decir “no te metas” o “ellos saben lo que hacen” “son sus hijos” no, señores LOS NIÑOS NO LES PERTENECEN A SUS PADRES, NO SON OBJETOS, LOS NIÑO SON SERES HUMANOS QUE GOZAN DE TANTO O MÁS DERECHOS QUE NOSOTROS así que la próxima oportunidad que veamos a un niño siendo insultado o golpeado o utilizado denunciemos a la policía del distrito avisemos esto no puede quedar así.La ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Susana Pinilla junto con el grupo de rock El Tri de Mexico visitaron el albergues del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES).
El Tri apoyará la campaña de difusión para la erradicación de la mendicidad infantil. Como se recuerda, desde febrero pasado, el MIMDES organiza intervenciones con la finalidad de rescatar a los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de mendicidad en las calles de Lima y algunas ciudades del interior del país.
En lo que va del año y con el apoyo de la División de Familia de la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, se ha logrado rescatar a un total de 210 niñas y niños menores de 12 años de edad, de los cuales 46 fueron recuperados en la ciudad de Arequipa. De estos menores, un 83% se encuentra bajo el cuidado de su propio hogar y sólo el 14% con mediad de protección integral en Inabif.
Me gustaría compartir este documento que se encuentra en la página de Acción por los Niños:
Buscan erradicar trata de personas con fines de mendicidad infantil
A pesar que los grupos de mendigos se desplazan de manera desorganizada, la mendicidad a nivel mundial se ha reproducido al punto que hoy forma parte del negocio de la explotación infantil con un movimiento anual de 29.375 millones de dólares en el mundo.En nuestro país se han identificado casos de grupos de niños, niñas y adolescentes mendigos dirigidos por adultos que lucran con esta actividad que vulnera los derechos de los niños, niñas y adolescentes.Existen padres que hacen profesionales a los hijos en el arte de la mendicidad, cumpliendo los menores una función de seducción sobre la actitud de los ciudadanos. La presencia de la madre o mujer impostora con niño es más elocuente, más sensible para el reclamo social de la limosna, por ello, la representación de las mujeres en el ejercicio mendicante es mayor que la de los varones.Los niños, últimas víctimas de la manipulación familiar, son el grupo sobre el que se sustenta la mendicidad organizada. El componente infantil en la mendicidad familiar es preponderante, es el elemento básico que activa la atracción de la limosna, por ello, se explota, especialmente, a los niños de edades comprendidas entre los dos y los cinco años, e incluso, a los niños en edad lactante pues facilitan más todavía la actitud lastimera.La mendicidad es producto y consecuencia, entre otros factores de riesgo, de la marginación económica. Aun siendo una actividad improductiva está inserta en el sector de la economía como la más residual y precaria. La limosna constituye un fenómeno reproductor de la mendicidad, en tanto que posibilita un efecto continuista. Las personas que donan limosnas satisfacen la necesidad momentánea del mendigo, y, al mismo tiempo, favorecen al lucro de quienes están tras de los grupos de mendigos.
Acción por los Niños, en el marco del Programa contra la Trata de Menores con fines de Explotación Laboral y Mendicidad y la Ley Nº 28190, ley que Protege a los menores de edad de la mendicidad, invoca a la ciudadanía a participar en la erradicación de este delito. Es deber de los padres impedir que este delito ocurra y es responsabilidad de todos evitarlo, por eso los ciudadanos que sean testigos de estas practicas deben denunciarlo.
Fuente: Acción por los NiñosFecha: 13 de febrero del 2008
De la misma manera comparto la LEY Nº 28190
LEY QUE PROTEGE A LOS MENORES DE EDAD DE LA MENDICIDAD
Artículo 1.- Objeto de la Ley La presente Ley tiene por finalidad proteger a los niños y a los adolescentes que practiquen la mendicidad, ya sea porque se encuentren en estado de necesidad material o moral o por ser obligados o inducidos por sus padres, tutores, curadores u otros terceros responsables de su cuidado y protección.
Artículo 2.- Ámbito de aplicación Entiéndese por mendicidad la práctica que consiste en obtener dinero y recursos materiales a través de la caridad pública. En el caso de los niños y adolescentes esta práctica causa daños irreparables en su identidad e integridad, afecta sus derechos fundamentales y los coloca en situación de vulnerabilidad y riesgo.
Artículo 3.- Adopción de medidas y acciones del Estado Para erradicar la práctica de la mendicidad por parte de niños y adolescentes, es responsabilidad del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social - MIMDES a través del organismo especializado correspondiente, adoptar medidas inmediatas y ejecutar programas de prevención, para el resguardo de la integridad física y moral de los niños y adolescentes que practican la mendicidad y de ser el caso coordinará con el Ministerio Público, la Policía Nacional y el Poder Judicial, que dispondrán de lo necesario para la aplicación de las sanciones previstas en el Código Penal en contra de los adultos que hayan fomentado tales conductas.
Para el logro de los objetivos de la presente Ley, además de las acciones preventivas, adoptará las siguientes medidas:
a. Retiro de la calle y resguardo provisional de los niños y adolescentes que practiquen la mendicidad. b. Adopción de las medidas necesarias para que el Juez Competente proceda a la notificación de los padres de aquellos que hayan sido ubicados practicando la mendicidad, a fin de que adopten medidas para evitar esta práctica, así como el seguimiento de estas recomendaciones.
c. Resguardo de los niños y adolescentes cuyos padres no adopten medidas para evitar que practiquen la mendicidad, previa autorización del Juez del Niño y del Adolescente, así como el inicio de las acciones legales necesarias contra dichos padres.
d. Realización de exámenes a cargo de profesionales de la salud, a fin de prevenir la existencia de daño físico o moral derivado de la práctica de la mendicidad, así como la adopción del tratamiento correspondiente.
e. Desarrollar programas de apoyo y reinserción familiar y escolar para niñas, niños y adolescentes que practiquen mendicidad.
Artículo 4.- Acciones de la sociedad
Los Gobiernos Regionales y Locales contarán con Comités de Participación Pública y Privada, convocando a las personas e instituciones de la sociedad civil que desarrollen actividades y programas a favor de los niños y adolescentes, con la finalidad de elaborar políticas de apoyo y cuidado a favor de éstos.
Estos Comités desarrollarán las labores de prevención previstas en la presente Ley y promoverán, apuntando a la unidad de acción, la participación de la sociedad en la erradicación de la mendicidad de los niños y adolescentes, el cuidado de la integridad física y moral de los niños que la practiquen, así como las sanciones en contra de quienes la promuevan.
Los Comités también velarán para que los niños y adolescentes rescatados de la mendicidad sean directamente atendidos por los programas de apoyo alimentario y de cuidado de la salud y educación que desarrolla el Estado.
DISPOSICIONES FINALES
Primera.- Modifica el artículo 40 del Código de los Niños y Adolescentes Modifícase el artículo 40 del Código de los Niños y Adolescentes en los términos siguientes:
“Artículo 40.- Programas para niños y adolescentes que trabajan y viven en la calle
Los niños y adolescentes que trabajan participarán en programas dirigidos a asegurar su proceso educativo y su desarrollo físico y psicológico.
Los niños y adolescentes que viven en la calle tienen derecho a participar en programas de atención integral dirigidos a erradicar la mendicidad y asegurar su proceso educativo, su desarrollo físico y psicológico.
El Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, en coordinación con los Gobiernos Regionales y Locales, tendrá a su cargo la promoción y ejecución de estos programas, los cuales se desarrollan mediante un proceso formativo que incluye el fortalecimiento de sus vínculos con la familia, la escuela y la comunidad.”
Segunda.- Modifica el artículo 128 del Código Penal
Modifícase el artículo 128 del Código Penal, en los términos siguientes:
“Artículo 128.- El que expone a peligro la vida o la salud de una persona colocada bajo su autoridad, dependencia, tutela, curatela o vigilancia, sea privándola de alimentos o cuidados indispensables, sea sometiéndola a trabajos excesivos, inadecuados, sea abusando de los medios de corrección o disciplina, sea obligándola o induciéndola a mendigar en lugares públicos, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años.
En los casos en que el agente tenga vínculo de parentesco consanguíneo o la víctima fuere menor de doce años de edad, la pena será privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años.
En los casos en que el agente obligue o induzca a mendigar a dos o más personas colocadas bajo su autoridad, dependencia, tutela, curatela o vigilancia, la pena privativa de libertad será no menor de dos ni mayor de cinco años.”
Tercera.- Ejecución de programas y medidas
A efectos de poder ejecutar los programas y medidas previstos en la presente Ley, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social - MIMDES coordinará con las diversas dependencias de la Administración Pública, con los Gobiernos Regionales y Locales, con instituciones de la sociedad civil, con organismos internacionales y con organizaciones públicas y privadas.
Cuarta.- Reglamentación
La presente Ley se reglamentará en un plazo de 60 días hábiles a partir de la publicación en el Diario Oficial El Peruano.
Comuníquese al señor Presidente de la República para su promulgación. En Lima, a los veintiséis días del mes de febrero de dos mil cuatro.

martes, 4 de agosto de 2009


Colombia: explotación infantil













Los niños en Colombia son las principales víctimas de la violencia y la crisis política y económica que atraviesa el país.
El 13,2% de un total de 11,3 millones de niños colombianos son explotados laboralmente, según datos revelados por el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE).
La niñas son absorbidas en su mayoría por las labores domésticas. Más de 1,5 millones de niños (uno de cada siete), en edades que oscilan los 5 y 17 años, no sólo se levantan cada mañana para ir a trabajan, sino que también son explotados al no recibir ninguna remuneración por el trabajo que desempeñan. Mientras que los que reciben un pago, no ganan ni la cuarta parte del salario mínimo legal (US$ 11,58).
Como si fuera poco, la encuesta de Trabajo Infantil en Colombia divulgada por el DANE, reveló también que 1,1 millones de esos niños no asisten a la escuela, 184 mil están buscando trabajo y 8 millones desempeñan tareas en el hogar.
Incluso, muchos trabajan el doble de horas permitidas por la ley y más del 25% llevan a cabo trabajos peligrosos o de alto riesgo.
¿Por qué trabajan los niños?
Los niños no dejan de ir a la escuela para dedicarse a trabajar sólo porque ellos quieran.
La encuesta revela que la mayoría de los niños trabajan para ayudar económicamente al núcleo familiar al que pertenecen.
Las actividades que desempeñan los niños van desde labores industriales hasta agrícolas y comerciales, casi siempre en el sector informal de la economía.
La economía informal es otro de los destinos de los trabajadores infantiles.Eso sumado a que los niños también ayudan en las tareas del hogar, hace aún más difícil la tarea de computar el volumen de niños que trabajan y en qué condiciones lo hacen.
La encuesta, realizada en 2001, revela que sólo el 30% de los infantes trabaja porque "les gusta".
El 60% de los pequeños tiene jornadas laborales de menos de 24 horas por semana; el 23%, entre 25 y 48, mientras que unos 235 mil niños (el 15%) trabaja más de 48 horas semanales.
Según datos de la UNICEF, 6,5 millones de niños colombianos viven en la pobreza, de los cuales, 1,13 millones viven en situación de miseria absoluta.
No vamos a la escuela
La encuesta también señala que 1,1 millones de niños están por fuera del sistema escolar.
De estos, el 41% de los niños dijo que no iban al colegio porque sus padres no tenían dinero, mientras que el 20% sostuvo que la razón principal para no asistir a la escuela es era que no le gustaba el estudio.
Sólo 2,1 millones de pequeños colombianos tienen la oportunidad de estudiar y no trabajar.
Plan para erradicarlo
En los últimos años, el gobierno de Colombia viene trabajando mano a mano con el Programa de Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) y la Organización Internacional de Trabajo (OIT) para disminuir la vinculación de niños al mercado laboral.
Los niños son también víctimas del conflicto armado colombiano.Una de las estrategias consiste en dar todos los años un reconocimiento económico al municipio que tenga un mayor desarrollo en políticas para la erradicación del trabajo infantil, mientras que entre los planes futuros está la prohibición del trabajo infantil.
El desafío que tiene Colombia por delante es grande porque las estadísticas muestran que los niños trabajan para contribuir económicamente al núcleo familiar al que pertenecen.
En este contexto, una ley de prohibición del trabajo infantil más severa sin una solución alternativa (pago económico o en bienes por asistir a la escuela, planificación familiar, etc.) podría perjudicar aún más la precaria existencia de los pequeños colombianos.
La búsqueda de una estrategia que devuelva el desarrollo económico al país y alternativas para la inserción en el sistema educativo parecen ser las respuestas correctas para combatir el problema del trabajo y la explotación infantil en Colombia.
Estadísticas sobre trabajo infantil y adolescente: Por qué y para qué











El interés de la OIT por conocer la magnitud del trabajo infantil en el mundo hizo que, a principios de los años 90, se lanzara una amplia investigación en más de 220 países, la cual mostró que la razón principal de la carencia de estadísticas sobre el número de niños y niñas trabajadores, era la falta de una metodología apropiada de encuesta.
A partir de este momento se diseñaron métodos especiales para la medición del trabajo infantil que se aplicaron en varios países, entre ellos Bangladesh, Cambodia Ghana, India, Indonesia, Nepal, Pakistan, Filipinas, Senegal, Turquía, Tailandia y Sudáfrica y Portugal.
En América Latina y el Caribe, se realizaron estimaciones referidas a la cantidad de niños y niñas económicamente activos. De estas investigaciones se pudo inferir, que en la Región el 17% de los niños y niñas entre 5 y 14 años están económicamente activos en diferentes sectores productivos.
Por iniciativa de la OIT-IPEC, desde el año 2000 se han firmado acuerdos con los ministerios de trabajo e institutos de estadística de la mayoría de los países de la Región, lo que ha permitido que a la fecha se disponga de cifras y datos confiables, actualizados y comparables sobre la realidad de la explotación económica en Argentina, Belice, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
Complementario a esto, la OIT está promoviendo la aplicación de módulos especializados para la medición de la explotación infantil en Paraguay y Uruguay y está en proceso de suscribir acuerdos para la realización de encuestas en Bolivia y Perú.

Trabajo infantil


Se calcula que en todo el mundo hay 158 millones de niños y niñas de entre 5 y 14 años que trabajan, lo que equivale a 1 de cada 6 niños y niñas. Millones de niños y niñas trabajan en condiciones de peligro.
En África subsahariana, aproximadamente 1 de cada 3 niños y niñas trabajan, lo que representa una cifra de 69 millones de menores de edad.
En Asia meridional hay otros 44 millones niños y niñas que trabajan.
Las estimaciones más recientes de este indicador se exponen en la Tabla 9 (Protección Infantil) de la publicación anual de UNICEF Estado Mundial de la Infancia.
Los niños y niñas que viven en los hogares más pobres y en zonas rurales tienen más probabilidades de ser víctimas del trabajo infantil. Por lo general, el trabajo doméstico recae en su mayor parte en las niñas. Millones de niñas que trabajan como empleadas domésticas están expuestas a la explotación y el maltrato.
El trabajo suele interferir con la educación de los niños y niñas. Velar por que todos los niños y niñas vayan a la escuela y reciban una educación de calidad son las claves para prevenir el trabajo infantil.